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Geriatría

Insomnio en el adulto mayor

Insomnio en el adulto mayorInsomnio en el adulto mayor

Texto de la lámina

Introducción

Es una afección que se caracteriza por una cantidad o calidad insatisfactoria del sueño que persiste por un período de al menos 4 semanas. Comprende dificultades para la conciliación del sueño, dificultades para mantenerse dormido y despertar precoz.

Epidemiología

  • El insomnio es más prevalente y más severo en adultos mayores.
  • La prevalencia aumenta después de los 70 años (23-26% de 70-79 años y 23% / 4% en mayores de 80 años respectivamente).
  • Los ancianos hospitalizados tienen una prevalencia del 56%.

Prevalencia de insomnio en enfermedades

  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Enfermedad respiratoria.
  • Enfermedad gastrointestinal.
  • Dolor y otros síntomas.
  • Enfermedades genitourinarias.

Etiología — Insomnio primario

  • El individuo se queja de dificultad para conciliar el sueño, dificultad para mantenerse dormido o sueño no reparador.
  • La alteración del sueño se produce al menos tres veces por semana, durante al menos 1 mes.
  • La alteración del sueño produce malestar personal marcado o una interferencia en el funcionamiento diario del individuo.
  • Ausencia de un factor orgánico conocido, como alteración neurológica, circunstancia médica, trastorno por sustancias o medicación.

Etiología — Insomnio secundario

La mayoría de los casos son enfermedades neurológicas, respiratorias, gastrointestinales, dolor y fármacos.

  • Antiepilépticos: aumentan el tiempo de latencia del sueño MOR y disminución del tiempo MOR.
  • Diuréticos: producen nicturia.
  • Bloqueadores de canales de calcio y AINEs: disminución de la producción de melatonina.
  • Otros: antidepresivos, esteroides y simpaticomiméticos.

Factores de riesgo

Consumo de alcohol y tabaco, disminución de la actividad física, problemas psicológicos, sobrepeso y farmacia.

Tabla: Fármacos que pueden provocar o exacerbar el insomnio en el anciano

ENARM 2023.

  • Beta-bloqueadores.
  • Diuréticos (furosemida, etc.).
  • Corticosteroides (prednisona, betametasona, etc.).
  • Benzodiacepinas.
  • Teofilina.
  • Cafeína.
  • Alcohol y nicotina.
  • Antibióticos de primera generación (claritromicina, etc.).
  • Hormonas tiroideas (en exceso).
  • Pseudoefedrina.
  • Broncodilatadores.
  • Levodopa.
  • Inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina.
  • Antidepresivos tricíclicos (amitriptilina).
  • Estimulantes del SNC (metilfenidato, modafinilo).
  • Prazosín.
  • Anfetaminas.
  • Fármacos con efecto anticolinérgico (difenhidramina, atropina).

Diagnóstico

El diagnóstico es clínico con criterios de la American Academy of Sleep Medicine. En situaciones puntuales puede apoyarse de polisomnografía.

El Índice de Severidad del Insomnio (ISI) es una herramienta breve para evaluar la gravedad del insomnio.

Causas secundarias del insomnio

Causas ambientales

  • Cambios de patrón de sueño.
  • Luz, ruido y cama no confortable.
  • Poca exposición a luz solar.

Causas médicas

  • EPOC.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Cardiopatía isquémica.
  • Cáncer y quimioterapia.
  • Uremia.
  • Reflujo gastroesofágico.

Causas psiquiátricas

  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Abuso de sustancias.
  • Alcoholismo.
  • Parkinson.
  • Alzheimer.

Otros problemas del sueño

  • Trastornos del ciclo circadiano.
  • Síndrome de piernas inquietas.
  • Apnea del sueño.
  • Síndrome de movimientos periódicos.

Recomendación sobre benzodiacepinas y agonistas

Las benzodiacepinas y los agonistas de receptores benzodiacepínicos (zolpidem) han demostrado ser tratamientos efectivos para el manejo del insomnio en corto plazo, a pesar de que representan un riesgo para presentar dependencia física, supresión e insomnio.

Tratamiento No Farmacológico

Es el tratamiento de primera elección.

Higiene del sueño

  • Mantener horario fijo para acostarse y levantarse.
  • Permanecer en cama solo el tiempo del sueño.
  • Ejercicio con luz solar y no antes de dormir (al menos 3 horas).
  • Evitar siestas; si no es posible, permitir máximo 30 min postcomida.
  • No ir a dormir con hambre, no consumir abundante comida 2 horas previas a dormir.
  • Evitar usar pantalla 2 horas previas a dormir.

Terapia psicológica y conductual

Mejoran los patrones conductuales mal adaptativos y el efecto del sueño, los cuales perpetúan o exacerban el insomnio.

Tratamiento Farmacológico

Farmacológico con la dosis efectiva, intermitente y con un corto tiempo en la prescripción (no más de 1 mes).

  • Hipnóticos no benzodiacepínicos (zopiclona, zolpidem y zaleplon) son de primera elección. Son agonistas de la subunidad alfa de receptores GABAérgicos.
  • Benzodiacepinas (diazepam, lorazepam) son de segunda elección. Estos reducen el tiempo de inicio del sueño y el tiempo de la Fase 2 del sueño no MOR.
  • Antidepresivos tricíclicos (amitriptilina, trazodona, mirtazapina, doxepina): la capacidad hipnótica está relacionada al efecto antihistaminérgico y 5HT2.

Complicaciones

Si el trastorno corresponde a una enfermedad psiquiátrica o médica, esta deberá tratarse específicamente.

  • Deterioro en la retención de memoria a corto plazo, en las funciones ejecutivas y en el desempeño cognitivo general.
  • Caídas, fracturas y otras lesiones producidas por un deterioro funcional del adulto.
  • Riesgo de accidentes en la vía pública (atropellamiento, choques, caídas).

Fuente: Diagnóstico y Tratamiento del Insomnio en el Anciano Mayor. Instituto Mexicano del Seguro Social. 2011 (GPC-IMSS-452-11).

Material: Dr. Edwin Madera.