Gastroenterología
Hepatitis autoinmune

Texto de la lámina
Introducción
Es un trastorno hepático inflamatorio crónico de etiología desconocida caracterizado desde el punto de vista histológico por una hepatitis de interfase e infiltración portal de células plasmáticas y, a nivel sérico por la presencia de autoanticuerpos, concentraciones elevadas de inmunoglobulinas séricas (en su mayoría de clase IgG).
Epidemiología (E)
- La HAI se presenta en niños y adultos, en todas las razas y áreas geográficas.
- Es tres veces más frecuente en mujeres (73%).
- Tiene una distribución bimodal, con un pico en los últimos años de la adolescencia y un segundo pico alrededor de los 50 años de edad.
- Hasta en el 25% de los pacientes con HAI tienen una enfermedad autoinmune asociada, siendo la más frecuente el hipotiroidismo.
Factores de riesgo
- Predisposición genética (asociación con HLA-DR3 y HLA-DR4) colaboran para inducir un ataque inmune.
- Fármacos que precipitan una hepatitis autoinmune: minociclina y nitrofurantoína son los más importantes.
- En el 25% tiene una enfermedad autoinmune asociada: enfermedad tiroidea autoinmune, sinovitis, enfermedad celiaca, diabetes mellitus y CUCI.
Clínica
La presentación aguda es indistinguible de la hepatitis viral aguda (síntomas inespecíficos como: malestar general, fatiga, náuseas, anorexia, molestias abdominales, fiebre, ictericia, coluria y cambio de coloración en las heces).
Exploración física con ictericia, hepatomegalia, ascitis e hipersensibilidad epigástrica.
Auxiliares de diagnóstico
Entre las principales alteraciones bioquímicas en los pacientes que presentan una HAI, destaca el incremento en los niveles de transaminasas, bilirrubinas, y globulinas y de la IgG.
Diagnóstico
Para establecer el diagnóstico de HAI, se requiere un conjunto de signos y síntomas clínicos asociados, la presencia de alteraciones de laboratorio (elevación de AST o ALT en suero e incremento de IgG sérica total), de marcadores séricos de autoinmunidad (positividad para SMA, anti-LKM-1 o anti-LC1) y de la presencia de características histológicas (hepatitis de interfase). En todos los pacientes con hepatitis autoinmune y cirrosis, se recomienda investigar la presencia de carcinoma hepatocelular con determinación de α-fetoproteína sérica y realización de ultrasonido hepático.
Tratamiento
El tratamiento inicial de la hepatitis autoinmune debe incluir prednisona más azatioprina, debido a la menor frecuencia de efectos secundarios.
El tratamiento estándar se debe continuar hasta la normalización del nivel sérico de transaminasas, de la concentración de bilirrubina total, del nivel de γ-globulina o de IgG y que la histología hepática no exhiba actividad inflamatoria.
ENARM
Para ENARM, sospechar en mujer con hepatitis y panel viral negativo.
Fuente: Diagnóstico y Tratamiento de la Hepatitis Autoinmune. México: Secretaría de Salud; 2013 (GPC-IMSS-701-13).
Material: Dr. Edwin Madera.