Cirugía pedíatrica
Estenosis pilórica


Texto de la lámina
Diagnóstico
- Estándar de oro: USG abdominal. Características: espesor 3–4 mm, diámetro 15–18 mm, longitud > 17 mm y presencia de signo de doble riel por ensanchamiento de la luz intestinal (pregunta ENARM 2022).
- Serie esófago-gastroduodenal que presenta signo de la cuerda. Se reserva para duda diagnóstica después de USG abdominal.
Diagnósticos diferenciales
- Atresia pilórica (radiografía burbuja única).
- Atresia duodenal (radiografía con doble burbuja).
Regla (diagnóstico)
Ante la sospecha de EHP en un lactante, el estudio de imagen que se debe realizar como primera elección es el ultrasonido abdominal.
Nota E
La piloromiotomía es el procedimiento quirúrgico de primera elección para el tratamiento de la EHP en lactantes porque en manos expertas es excelente.
Tratamiento
- Corrección hidroelectrolítica: puede tardar hasta 48–72 horas.
- Elección: piloromiotomía de Fredet-Ramstedt; la cirugía debe ser abierta: se considera más eficaz y con menos complicaciones.
- Reinicio de la vía oral posterior a ayuno de 8 horas y manejo del dolor (paracetamol).
Complicaciones
- Complicaciones durante el procedimiento quirúrgico: perforación de mucosa, se repara con cierre primario y se efectúa la piloromiotomía en otro lugar.
- El pronóstico es muy bueno con completa recuperación y recuperación del crecimiento si se diagnostica de forma oportuna.
Definición
Trastorno causado por disminución de la luz intestinal a nivel del píloro debido a hipertrofia e hiperplasia de la capa muscular de la porción antro-pilórica del estómago, la cual se torna engrosada y se manifiesta como obstrucción al vaciamiento gástrico.
Epidemiología
- Presenta una incidencia 3:1000 por cada recién nacido.
- Predominio en hombres (5:1), sobre todo en los primogénitos.
- La presentación es frecuente en los primeros 20 días de vida.
- Principal causa de cirugía abdominal en lactantes < 2 meses.
F. de riesgo
- La ingestión oral de azitromicina y eritromicina es un mayor riesgo de desarrollar estenosis pilórica.
- Es mayor en caucásicos y en grupos sanguíneos B y O.
- Antecedente familiar (en un 7% tiene padres afectados).
Clínica
Inicio en las 3–6 semanas de vida (raro después del 3er mes).
- Vómitos en proyectil, no biliosos, progresivos y posprandiales.
- En prematuros, el cuadro puede estar sin vómitos en proyectil (musculatura no está desarrollada).
- Signos de deshidratación.
- A la exploración física muestra masa dura móvil de 2 cm en mesoepigastrio (signo de oliva pilórica) patognomónica.
Nota E (palpación)
La palpación de la "oliva pilórica" se considera el signo patognomónico de la Estenosis Hipertrófica de Píloro; requiere ser valorado por un médico experimentado.
Método de palpación recomendado para diagnóstico de Estenosis Hipertrófica Congénita de Píloro
- Con el abdomen del paciente desnudo, se coloca al niño en decúbito supino sobre el regazo de la madre y se le da a chupar un poco de agua azucarada para intentar relajarlo.
- Se elevan ligeramente los pies del niño y se le flexionan los muslos sobre el abdomen para relajar los músculos abdominales.
- Se sitúa la mano entre las piernas del niño y los dedos descansan sobre la pared abdominal, usando la yema de los dedos para palpar el borde inferior del hígado.
- Deslice las yemas de los dedos por debajo del borde hepático y hacia atrás del abdomen.
- Con los dedos flexionados y palpando la parte posterior del abdomen, deslizar los dedos hacia debajo de la pared abdominal. La oliva se palpará bajo los dedos.
- La movilización de la oliva en las cuatro direcciones distingue la EHP de otras masas retroperitoneales.
- Cuando la oliva se palpe se sentirá como una masa lisa, dura, oblongada y de aproximadamente 1.5 a 2 cm de diámetro.
Auxiliares
Algunos estudios indican que más del 10% al 50% de los pacientes presentan alteraciones de electrolitos como:
- Alcalosis metabólica hipoclorémica.
- Hipokalemia (compensatoria).
Nota final
El desequilibrio electrolítico es una de las principales causas de retraso en la cirugía, ya que no se llevará a quirófano a ningún paciente con alteraciones electrolíticas.
Fuente: Martínez. Salud y Enfermedad del Niño y del Adolescente 8ª Edición, octubre 5, 2017 Libros Edición 2017, unidad 6 neonatología, página 364-367.
Material: Dr. Edwin Madera.