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Manual CTO — ECOE

Manual CTO Medicina. Estructura habilidades ECOE: historia clínica, exploración, pruebas complementarias, plan terapéutico. 74 páginas.

Cap. 2. Historia clínica

2.1. Introducción                                                                     7

            2.2. Anamnesis                                                                        7

            2.3. Exploración clínica                                                              9

            2.4. Pruebas complementarias				                                      					           9

            2.5. Juicio clínico   											                                                     9

            2.6. Tratamiento                                                                      9

Cap. 3. Técnicas de exploración

3.1. Exploración cardiovascular                                                      11

            3.2. Exploración pulmonar                                                            15

            3.3. Exploración neurológica                                                         16

            3.4. Exploración abdominal                                                           28

            3.5. Exploración oftalmológica                                                       32

            3.6. Exploración ginecológica                                                        38

Cap. 4. Pruebas complementarias

4.1. Interpretación de la radiografía de tórax                                       45

            4.2. Electrocardiograma                                                              48




Índice
                                     Índice

Cap. 5. Habilidades

5.1. Tacto rectal                         53

   5.2. Vendajes                             54

   5.3. Manejo de la vía aérea               57

   5.4. Suturas						             					       60

   5.5. Toracocentesis    											         63

   5.6. Paracentesis                         65

   5.7. Punción lumbar                       67




                                          Índice
   Tema      01
                                                                        ECOE: ¿Qué es y a que me enfrento?



1.1. Evaluación clínica    1.1.1. ¿Qué es una ECOE?
objetiva y estructurada:
                           Desde tiempos inmemoriales, los estudiantes de medicina se quejan de que durante la carrera
¿nueva modalidad           se les enseñan de manera repetida conceptos que, cuando uno se planta delante de un paciente,
de examen?                 resultan poco útiles.

                           Lo cierto es que, hasta que se llega a residente de primer año, apenas se sabe realizar buenas
                           anamnesis e historias, y ya ni hablar de poner tratamientos. Y los exámenes van de la mano de
                           estas enseñanzas, siendo tremendamente injustos, pues evalúan no lo bien o mal que un alumno
                           sería capaz de manejar a un paciente con una patología X, sino más bien la cantidad de informa-
                           ción que ha sido capaz de engullir.

                           Conscientes de este error metodológico, las universidades crearon un examen dirigido a paliar este
                           problema: la evaluación clínica objetiva y estructurada (ECOE). Dado que el día a día del médico es
                           la práctica clínica, el examen no podía ser sino práctico.

                           Una ECOE no es más que un examen práctico y, al igual que en todo examen, hay preguntas o pro-
                           blemas, pero con la diferencia de que el alumno se enfrentará a situaciones de la vida real del médi-
                           co y tendrá que demostrar que durante sus rotatorios/estudio ha adquirido las habilidades básicas
                           que se esperan de él.

                           Respecto al tipo de habilidades evaluadas, éstas dependen mucho de cada examinador y pueden ir
                           desde la capacidad para recoger la anamnesis, la exploración, hasta la capacidad de redacción de
                           informes, etc…, o incluso las habilidades quirúrgicas. Pero, además, y teniendo en cuenta de ma-
                           nera muy acertada la importancia de las capacidades de comunicación, también se evalúa el trato
                           que se le da al paciente, por lo que se entiende que la ECOE es un examen muy completo y potente
                           si está bien hecho.



                           1.1.2. ¿Cómo se organiza una ECOE?
                           Como se comentaba con anterioridad, una ECOE tiene preguntas o problemas que reciben el nom-
                           bre de “estaciones”. Desde un punto de vista organizativo, las estaciones se suceden como una
                           especie de gymkana, de tal manera que se va pasando de una a otra hasta realizar el circuito com-
                           pleto. Para llevar a cabo el circuito se da un tiempo fijo igual para todas las estaciones, durante el
                           que se suele avisar algunos intervalos para permitir una adecuada orientación (por ejemplo, “queda
                           1 minuto”).

                           Para la transición de estación a estación, que puede llegar a suponer grandes desplazamientos en
                           algunas ocasiones, también se deja un tiempo fijo.




                                         1.1. Evaluación clínica objetiva




                             Contenido
                                         y estructurada: ¿nueva
                                         modalidadde examen?




                                                                                                                                    1
    ECOE. Evaluación clínica objetiva y estructurada



                      Figura 1.1




                Ejemplo de tarjeta




                                     1.1.3. ¿Qué pueden preguntar en una ECOE?
                                     Estaciones hay muchas y muy variadas, sobre todo teniendo en cuenta que cada ECOE en cada
                                     facultad es completamente diferente, pero habitualmente, los tipos más frecuentes son:
                                     •• Estaciones clínicas. Son las estaciones por antonomasia. En ellas se hará frente a un paciente
                                         simulado (actores, aunque algunas ECOE usan pacientes reales) con el que habrá que demos-
                                         trar alguna habilidad: historiar, explorar, comunicarle una mala noticia, solicitarle las pruebas
                                         complementarias adecuadas, etc.
                                     •• Estaciones de informe. Suelen estar vinculadas a una estación clínica, y en ellas se pide rellenar
                                         un informe acerca de lo sucedido en la estación previa.
                                     •• Estaciones de pruebas complementarias. Muchas ECOE incluyen estaciones en el recorrido
                                         en las que hay que interpretar pruebas radiológicas, ECG, gasometrías, etc. Suelen ser pruebas
                                         básicas cuya interpretación está considerada como una competencia importante a adquirir en
                                         la carrera.
                                     •• Estaciones de habilidad clínica/quirúrgica. En ellas se pide llevar a cabo algún tipo de gesto
                                         quirúrgico, desde poner una inyección a realizar un vendaje o una sutura. En este manual, en
                                         capítulos posteriores, se recoge la realización de muchas de las técnicas solicitadas en estos
                                         exámenes.
                                     •• Reanimación cardiopulmonar. Es muy frecuente en las ECOE una estación dedicada a la RCP,
                                         tanto básica como avanzada en función del curso de los alumnos o de la complejidad del
                                         mismo.

                                     En algunos casos hay estaciones mixtas, en donde primero se pide interrogar y explorar al paciente,
                                     y posteriormente el mismo paciente nos da sus pruebas complementarias y se pide que se le realice
                                     una técnica. Hay que estar preparado para todo.



                                     1.1.4. ¿Cómo se evalúa en una ECOE?
                                     La mejor forma para garantizar la objetividad de un examen de este tipo es la evaluación por pará-
                                     metros, por lo que se elaboran listas con todo lo que un alumno tiene que hacer, y todo lo que haga
                                     de esa lista suma 1 punto.

                                     En el caso de las estaciones clínicas suele haber alguien en la habitación que realiza la valoración.
                                     Muchas veces es el mismo paciente, pero en ocasiones es un observador externo. Por ejemplificarlo
                                     de la mejor manera, imaginemos que al entrar a una estación se plantea la situación de un paciente
                                     con dolor torácico: si se le pregunta acerca de la duración del dolor, se suma 1 punto; acerca de la
                                     irradiación del dolor, 1 punto; y así sucesivamente. Dado que lo que se pretende en la ECOE es que
                                     se realice una anamnesis orientada, las preguntas más tangentes (como preguntarle si tiene hema-
                                     turia o rinorrea) no se penalizan, pero tampoco se puntúan.

                                     En el caso de las estaciones de habilidad práctica, es similar: por coger bien el portaagujas, 1
                                     punto; por suturar con los puntos enfrentados, 1 punto; si la técnica de asepsia ha sido correcta,
                                     1 punto; etcétera.



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Tema   01                                                ECOE: ¿Qué es y a que me enfrento?


            1.1.5. ¿Cómo es el paciente de una ECOE?
            Como se puede suponer, el paciente de una ECOE no se comporta como lo haría un paciente
            normal. Habitualmente, son pacientes muy cortantes en su vocabulario, con el objeto de no
            aportar información extra a la preguntada. Por ejemplo, en la realidad, se podría preguntar a un
            paciente con dolor torácico que describa el dolor, y probablemente dé la localización, el carácter
            (opresivo o no), la irradiación, etc. El paciente de una ECOE no hará esto y será cortante en su
            respuesta:
            •• Examinador: ¿Le duele el pecho?
            •• Paciente: Sí.
            •• Examinador: ¿Dónde?
            •• Paciente: Aquí.
            •• Examinador: ¿Y se va a algún sitio?

            Pese a que algunas ECOE utilicen pacientes reales, la norma general es el uso de actores. Debido
            a ello, pueden fingir perfectamente disnea, dolor…, pero no pueden fingir semiología exploratoria:
            crepitantes, soplos, acropaquias, etc. Por ello, a la hora de explorar a pacientes en una ECOE pueden
            darse varias situaciones:
            •• Que la exploración sea normal y el paciente no diga ni haga nada.
            •• Que el paciente trasmita los hallazgos, bien entregando una tarjeta en la que viene escrita la
                 exploración que se acaba de realizar, o bien diciéndolo de palabra.

            La última opción que os podríais encontrar sería un maniquí para realizar diversas exploraciones
            como ginecológica u otorrinolaringológica.



            1.1.6. Sistemática general para afrontar una estación clínica
            La manera perfecta de afrontar una estación clínica no existe. Hay tantas maneras como buenos
            médicos hay en el mundo. En definitiva, se trata de saber realizar una buena interrogación, una bue-
            na exploración, y saber integrar toda esa información para establecer una orientación diagnóstica, y
            todo ello demostrando soltura y humanidad en la comunicación con el paciente.

            Sin embargo, no hay que olvidar que en la ECOE hay unos objetivos y unos mínimos establecidos, y
            que todas esas distintas maneras de enfrentarse a un paciente cubren estos requisitos. Para ello, a
            continuación, se hace un repaso de las generalidades por orden de actuación:
            •• Situación de partida.
            •• Presentación y entrada a la estación.
            •• Anamnesis e interrogación.
            •• Exploración.
            •• Pruebas complementarias.
            •• Diagnóstico.
            •• Tratamiento.

            Situación de partida

            Siempre en una ECOE, antes de enfrentarse al paciente, hay que conocer de qué se parte. Normal-
            mente, a la entrada de la estación se encontrará la información que encarrila el caso: nombre, edad,
            sexo, motivo de consulta y constantes vitales. Se debe prestar atención a estos detalles, puesto que
            muchas veces tienen una importancia capital, dado que los actores pueden fingir muchas cosas,
            pero entre ellas no están la taquicardia, la hipotensión o la desaturación.

            Presentación y entrada a la estación

            Una vez se entra en la estación, es necesario presentarse al paciente, para lo que se le dará
            la mano y nos presentaremos como médicos (el día de la ECOE sois médicos, no estudiantes,
            por lo que debéis presentaros como tal, pues generáis confianza en el paciente). Se pueden
            usar expresiones como, por ejemplo, “buenos días, soy el Dr. XXXX y voy a ser su médico el
            día de hoy”.



                                                                                                                    3
    ECOE. Evaluación clínica objetiva y estructurada


                                    Al hablar de presentación también se hace referencia a la presencia. Aunque pueda parecer pre-
                                    juicioso, muchos pacientes desconfían de algunos médicos por su aspecto. Tener buena presencia
                                    no se trata de ir con traje a la ECOE, pero sí de procurar llevar una bata limpia y no arrugada, una
                                    vestimenta neutral y tener siempre un trato cortés hacia los pacientes simulados.

                                    Además, otro factor fundamental es la higiene de manos. Deberemos ser lo más estrictos po-
                                    sible en este aspecto realizando lavado de manos nada más entrar en la estación, antes de
                                    la exploración, después de la misma y al salir de la estación. En este aspecto, mejor pecar de
                                    exagerados.

                                    Anamnesis e interrogación

                                    En la ECOE, dado que las estaciones tienen un tiempo limitado, la anamnesis tiene que recogerse de
                                    manera orientada al caso que ocupe, y no tiene sentido preguntar de todo a todos los pacientes. Se
                                    propone el siguiente esquema:
                                    •• Descripción detallada del motivo de consulta o enfermedad actual: tiempo de evolución, ca-
                                         racterísticas, etc. Esta parte del interrogatorio dependerá mucho del motivo de consulta pre-
                                         sentado.
                                    •• Antecedentes personales:
                                         -- Los factores de riesgo cardiovascular clásicos (tabaquismo, diabetes, hipertensión y coles-
                                             terol) se deben preguntar a todos los pacientes y por separado en cuatro preguntas distin-
                                             tas, puesto que muchas veces puntúan de manera independiente en la evaluación. No se
                                             debe realizar preguntas del tipo “¿es usted hipertenso?”, procurando rebajar el lenguaje a
                                             frases como “¿sabe si tiene bien la tensión?”.
                                         -- Cirugías previas.
                                         -- Alergias conocidas.
                                         -- El resto de antecedentes se preguntarán de manera concreta en función del caso en cues-
                                             tión. No obstante, siempre se debe realizar una pregunta final que resuma todo y asegure
                                             que no se escapa nada, como “¿tiene alguna enfermedad que crea que es importante y no
                                             nos haya dicho?”.

                                    ••   Tratamiento habitual.
                                    ••   Antecedentes epidemiológicos: viajes, trabajo, exposición a sustancias, mascotas, etc.
                                    ••   Interrogar acerca de este tipo de antecedentes tendrá sentido en función del caso y es difícil
                                         concretar. Sin embargo, si la estación pertenece a la materia de enfermedades infecciosas,
                                         esta pregunta suele desvelar información importante acerca del caso, y no se debería pasar
                                         por alto.
                                    ••   Antecedentes familiares: muy frecuentemente no son importantes, y el paciente dirá que no
                                         sabe nada. Sin embargo, es habitual que interrogar acerca de esto puntúe.
                                    ••   Interrogación por órganos y aparatos: en la mayoría de las ECOE el tiempo por estación es
                                         muy limitado y no se pretende que el examinador haga una anamnesis por órganos y apara-
                                         tos reglada y completa, sino más bien algo orientado a la enfermedad actual. Sin embargo,
                                         si se nos permite más tiempo, se puede realizar una interrogación según este esquema, que
                                         recoge todos los sistemas según su distribución anatómica de arriba abajo, para ayudar a
                                         memorizarlo:
                                         -- Metabólico: pérdida de peso, astenia.
                                         -- Neurológico.
                                         -- Respiratorio.
                                         -- Cardiovascular.
                                         -- Gastrointestinal.
                                         -- Urológico.
                                         -- Extremidades y aparato locomotor.



                                     Muchos médicos realizan la historia clínica con esta disposición. Sin embargo, es igualmente correcta otra manera
                    Recuerda 3

        ?                            muy extendida, que consiste en preguntar acerca de antecedentes primero, y posteriormente realizar la descrip-
                                     ción de la enfermedad actual. Lo importante es interiorizar una rutina, para no olvidar preguntas que puedan ser
                                     relevantes.




4
Tema   01                                                 ECOE: ¿Qué es y a que me enfrento?


            Exploración

            La exploración, como ya se comentó, es muy especial en el caso de la ECOE, porque los actores
            no son capaces de fingir signos. En los próximos capítulos se verá cómo realizar una exploración
            concreta. Sin embargo, a continuación aparecen las recomendaciones para aquellos puntos de la
            exploración que no deben faltar en ningún paciente simulado:
            •• Funciones superiores: se evalúan simplemente hablando con el paciente. ¿Está consciente y
                alerta? ¿Utiliza un lenguaje coherente?
            •• Auscultación cardíaca: se deben auscultar, como mínimo, los cuatro focos clásicos de auscul-
                tación durante un tiempo razonable que, teniendo en cuenta que ya se sabe que el actor no
                es capaz de fingir un soplo u otra semiología auscultatoria, resulte creíble. No es suficiente con
                apoyar el fonendo un segundo y proseguir a otro foco.
            •• Auscultación pulmonar: se deben auscultar, como mínimo, tres focos por pulmón (vértices pul-
                monares, campos medios y basales).
            •• Abdomen: se auscultará antes de palpar y, posteriormente, se realizará la palpación y percusión
                por cuadrantes.
            •• Extremidades: pulsos y valoración de edema.

            En función de cada caso, se añadirá a este esquema previo las exploraciones concretas que sean
            necesarias, como por ejemplo los signos de Murphy y Blumberg en la exploración abdominal.

            En algunas ECOE se usan pacientes reales que sí podrían tener datos semiológicos como soplos o
            crepitantes. En el resto, como ya se comentó, se tiene que facilitar la información que hay tras cada
            exploración, bien oralmente, con una tarjeta, etc. Salvo otra orden, las constantes vitales se entregan
            en la situación de partida: no es necesario repetir la toma de constantes.

            Pruebas complementarias

            En función de cada examen, podría darse el caso de que el propio paciente entregue ya alguna
            prueba complementaria, que habrá que interpretar. En este manual se recoge la interpretación de
            algunas pruebas básicas.

            Diagnóstico

            Una vez llegados hasta este punto, hay que ser muy cautelosos. Es necesario decir algo acerca de
            nuestras impresiones diagnósticas, pero queda terminantemente prohibido mentir lo más mínimo.
            De acuerdo con esto, hay que procurar siempre diagnósticos limitados a la información que se tenga
            en cada momento. Por ejemplo, por muy típico para infarto que sea un dolor torácico no se podrá
            decir que es un infarto hasta que se vea un electrocardiograma como mínimo, por lo que nunca se
            le podría decir al paciente que “está teniendo un infarto” sin dicha información. Sin embargo, sí es
            posible decirle que “tiene un dolor torácico que se va a estudiar porque podría venir del corazón”.

            Respecto al diagnóstico, los pacientes muy habitualmente liberan lo que recibe el nombre de “pre-
            gunta reto”. Esta pregunta es una manera de poner a prueba la capacidad de comunicación con
            el paciente, y suele consistir en algo como “Doctor, mi padre falleció de esto…, ¿voy a morir yo
            también? ¿Es grave?”. Al contestar esta pregunta no se debe cometer el error de contestar con
            expresiones tales como “no se preocupe” o “tranquilícese”, puesto que dado que se desconoce el
            diagnóstico en la mayoría de los casos no es correcto decirle que no se preocupe en tanto podría
            tener una patología letal. La manera correcta de resolver situaciones de este tipo pasa por expre-
            siones de cierta ambigüedad desde un punto de vista médico, pero que generan confianza en el pa-
            ciente, como “vamos a realizar algunas pruebas, y en función de su resultado le proporcionaremos
            el mejor tratamiento disponible para su enfermedad”.

            Tratamiento

            En muy pocas ECOE universitarias se pide el tratamiento detallado de cada patología, sino más bien
            los grupos farmacológicos a utilizar (por ejemplo, antiagregación, antihipertensivos, IECA, estatinas,
            etc.), y aún con menor frecuencia se pide que se detallen las dosis, centrándose más bien en el ma-
            nejo diagnóstico y terapéutico inicial.



                                                                                                                      5
    ECOE. Evaluación clínica objetiva y estructurada


                                    1.1.7. Redacción de informes
                                    La redacción de informes puede parecer difícil, pero consiste simplemente en plasmar todos los da-
                                    tos recogidos de una manera ordenada y fácil de entender. Habitualmente no se piden informes “en
                                    blanco”, sino que consiste en rellenar preguntas concretas en el orden en que se pide, de manera
                                    que se convierte en una especie de examen con preguntas de desarrollo. En caso de que no haya
                                    preguntas y el informe sea en blanco, se recomienda el siguiente orden:
                                    •• Motivo de consulta.
                                    •• Antecedentes:
                                         -- Alergias.
                                         -- Antecedentes personales.
                                         -- Tratamiento habitual.
                                         -- Antecedentes epidemiológicos/familiares, si procede.

                                    ••   Historia actual.
                                    ••   Exploración.
                                    ••   Datos obtenidos en pruebas complementarias (si las hubiera).
                                    ••   Juicio diagnóstico.
                                    ••   Plan inicial (pruebas que se van a solicitar y tratamiento inmediato que se va a llevar a cabo).
                                    ••   Evolución.

                                    Las estaciones de redacción de informe suelen ser las que más tiempo conllevan, por lo que es
                                    importante no perder de vista el reloj de cara a asegurarse de que se escribe todo lo importante.

                                    En algunas ocasiones, para solicitar pruebas complementarias complejas o interconsultas a otros
                                    especialistas, se pide que se realice un resumen breve de la situación del paciente 

Cap. 5. Tratamiento.

Es importante destacar que un interrogatorio adecuado debe ir acompañado de una correc-
                    ta forma de vestir, empatía y respeto hacia el sujeto y sus familiares.



2.2. Anamnesis      La anamnesis debe seguir siempre la misma sistemática, modificable al estilo personal. A
                    grandes rasgos debe incluir:
                    •• Datos del paciente. Nombre, edad, sexo, lugar de nacimiento, dirección actual, estado
                        civil… En la mayoría de hospitales, con servicios informáticos avanzados, esta informa-
                        ción ya viene proporcionada en el momento de la entrevista médica. Puesto que muchas
                        enfermedades pueden estar influidas por el ámbito laboral del individuo, es importante
                        preguntar por la profesión del paciente.
                    •• Motivo de consulta. Respuesta a la pregunta ¿qué le pasa y desde cuándo? Tiene que
                        figurar de la manera más escueta posible, pero será capital para guiar el diagnóstico
                        diferencial.
                        Ejemplos de motivo de consulta serían dolor abdominal desde hace 2 días, fiebre y ade-
                        nopatías desde hace 1 semana, dolor torácico de 30 minutos de evolución…
                    •• Antecedentes familiares. Hay que investigar acerca del estado de salud de los padres y
                        familiares directos, si viven o no, enfermedades que padezcan o hayan padecido, entre
                        otras preguntas, con el objetivo de detectar una posible carga genética de la enferme-
                        dad. Es importante asimismo preguntar acerca de contactos cercanos, centrados en
                        la búsqueda de enfermedades contagiosas o de agentes a los que se hayan expuesto
                        simultáneamente varias personas que habitan en un ámbito geográfico concreto o que
                        ingieren la misma comida.
                    •• Antecedentes personales. La sistemática a seguir es la siguiente:
                        -- Reacciones adversas medicamentosas. Nunca pueden faltar en la historia clínica.
                        -- Hábitos tóxicos. Tabaco, alcohol u otras drogas. Debe quedar reflejado el tiempo
                             que lleva con dicho hábito y la cantidad total diaria y acumulada. Hay índices que
                             permiten evaluar cuantitativamente el consumo, entre los que destacan el índice
                             paquete/año y los grados de etanol diario:
                             ›› Índice paquete/año: (n.º cigarros al día/20) x número de años fumando. Da una
                                 idea del consumo acumulado de tabaco. Por ejemplo, un resultado de 40 indi-




                                2.1. Introducción                        2.4. Pruebas complementarias




                    Contenido
                                2.2. Anamnesis                           2.5. Juicio clínico
                                2.3. Exploración clínica                 2.6. Tratamiento




                                                                                                                  7
    ECOE. Evaluación clínica objetiva y estructurada


                                                   caría que es similar a llevar 40 años fumando un paquete diario, o 20 años fumando 2
                                                   paquetes…
                                              ››   Gramos de etanol/día: (grados alcohol x cm3 x 0,8)/100. Indica el consumo total de
                                                   etanol al día.

                                         --   Antecedentes personales. En este apartado se debe especificar, bien por orden cronológi-
                                              co bien por especialidad (historia cardiovascular, infecciosa…), todas las enfermedades que
                                              haya padecido el paciente. Debe figurar el estado actual de cada una de ellas, así como las
                                              posibles complicaciones que hayan aparecido. Deberá recogerse también los viajes recien-
                                              tes, mascotas y contactos de riesgo.
                                              Entre estos antecedentes personales, por su gran prevalencia, debe anotarse los factores
                                              de riesgo cardiovascular, que incluyen hipertensión arterial (debe indicarse el tiempo de
                                              evolución y complicaciones asociadas), diabetes mellitus (tipo, tiempo de evolución, compli-
                                              caciones), dislipidemia (hipertrigliceridemia, hipercolesterolemia, o ambas) y obesidad. En
                                              todas ellas debe indicarse el tratamiento que reciben y si con él la enfermedad está o no
                                              controlada, atendiendo a los índices específicos para cada una.
                                         --   Tratamiento actual. Se debe incluir el fármaco, la dosis y la frecuencia horaria (por ejemplo,
                                              atorvastatina, 80 mg, 1-0-0). Hay quienes prefieren añadir esta información a continuación
                                              de cada enfermedad. Es imprescindible asimismo indicar si la enfermedad está o no contro-
                                              lada con dicho tratamiento (tanta importancia tiene conocer que la diabetes mellitus está
                                              en tratamiento con metformina como si consigue los valores deseables de hemoglobina
                                              glucosilada con ella).
                                         --   Situación basal. Grado de dependencia para las actividades basales de la vida diaria, nivel
                                              cognitivo y apoyo familiar.

                                    ••   Enfermedad actual. Constituye el núcleo de la anamnesis. Se preguntará acerca del síntoma
                                         principal: cuándo y cómo empezó (qué estaba haciendo), cómo ha ido evolucionando, cómo
                                         cambia y cómo se encuentra en el momento actual. Es importante indagar si es la primera vez
                                         que aparece o si ha habido episodios previos similares.
                                         El ejemplo más típico para entender esta sistemática es la historia del dolor, que debe incluir:
                                         -- Localización. Profunda o superficial. Irradiado o localizado.
                                         -- Intensidad.
                                         -- Notas temporales. Desde cuándo aparece, la forma de presentación (en brotes o continuo),
                                              la frecuencia (único, varios), horario del dolor (predominio matutino, vespertino), calendario
                                              (en caso de síntomas reiterados), evolución temporal.

                                         --   Carácter del dolor. Avulsivo, opresivo, corrosivo (ardor o presión, típico de la úlcera), fulgu-
                                              rante (tabes), pulsátil, sordo (visceropatías), lancinante, urente…
                                         --   Influenciabilidad. Cómo y con qué cambia. Qué lo mejora o lo empeora.

                                    ••   Anamnesis por aparatos. Antes se ha expuesto la anamnesis centrada en el síntoma guía.
                                         En este apartado se debe ampliar esa anamnesis y buscar síntomas que involucren a otros
                                         aparatos. Una correcta anamnesis por aparatos evita que se pasen por alto entidades o sín-
                                         tomas que pueden influenciar el diagnóstico o tratamiento. Para ello se seguirá el siguiente
                                         orden:
                                         -- Salud general. Bienestar, fiebre, apetito, pérdida de peso.
                                         -- Sistema cardiovascular. Dolor torácico, disnea, palpitaciones, edemas, mareos, pérdida de
                                             conocimiento.
                                         -- Aparato respiratorio. Tos, expectoración, hemoptisis, sibilancias, disnea, dolor costal o to-
                                             rácico.
                                         -- Aparato digestivo. Disfagia, náuseas, vómitos, pesadez posprandial, flatulencia, deposi-
                                             ciones (frecuencia, características, productos patológicos), dolor abdominal, hematemesis,
                                             melenas, hematoquecia.
                                         -- Urogenital. Cantidad y aspecto de la orina, dificultad en la micción, nicturia, incontinencia,
                                             retención, libido.
                                         -- Locomotor. Limitación o dolor articular, deformidades.
                                         -- Psiconervioso. Estado de ánimo, insomnio, astenia, convulsiones, cefalea, temblores, equi-
                                             librio, marcha, memoria, pérdida de conocimiento, focalidad neurológica.
                                         -- Piel y faneras. Cambios de color, erupciones cutáneas, petequias, alopecia…



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         Tema      02                                                                                          Historia clínica



2.3. Exploración clínica   Esta parte de la historia clínica se expondrá de manera más detallada en los siguientes capítulos,
                           pero hay que recordar que toda exploración clínica debe incluir:
                           •• Toma de constantes. Presión arterial, frecuencia cardíaca y respiratoria, temperatura y satura-
                               ción de oxígeno.
                           •• Estado general. Apariencia, consciencia, orientación en las tres esferas (persona, tiempo, espa-
                               cio), colaboración, hidratación, disnea en reposo o al habla.
                           •• Exploración neurológica. Puntuación en la escala de Glasgow, pares craneales, fuerza y sensi-
                               bilidad en miembros superiores e inferiores, reflejo de estiramiento muscular, reflejos de libera-
                               ción, dismetría, disdiadococinesia, equilibrio y marcha.
                           •• Auscultación cardíaca. Tonos rítmicos o arrítmicos, frecuencia, soplos y extratonos.
                           •• Auscultación pulmonar. Comparativa, inspección, percusión, auscultación (ventilación adecua-
                               da, ruidos sobreañadidos).
                           •• Abdomen. Doloroso o no, blando y depresible o con signos de peritonismo, masas o megalias,
                               ruidos hidroaéreos.
                           •• Extremidades inferiores. En busca de la presencia de edemas, signos de insuficiencia venosa
                               crónica, trombosis venosa, presencia y simetría de pulsos…



2.4. Pruebas               En función de la patología que se sospeche, se solicitarán unas pruebas complementarias con-
complementarias            cretas.



2.5. Juicio clínico        Basado en la anamnesis, la exploración clínica y las pruebas complementarias. En principio, a partir
                           de la anamnesis se debe realizar un diagnóstico de sospecha, a veces sólo sindrómico y en otras
                           ocasiones más específico, junto con otras posibilidades que constituyen en definitiva el diagnóstico
                           diferencial. La exploración clínica perfilará, apoyará o excluirá el diagnóstico de sospecha que se
                           realiza tras la anamnesis. Las pruebas complementarias deben solicitarse en función del diagnóstico
                           o diagnósticos de sospecha que se tengan y no como una batería extensa que abarque todas las
                           esferas del individuo; o dicho de otro modo, las pruebas diagnósticas deben solicitarse orientadas a
                           confirmar o descartar el diagnóstico de sospecha que se hubiera realizado.



2.6. Tratamiento           El tratamiento se elegirá en función del juicio clínico, destinado a tratar la etiología y paliar los sínto-
                           mas del paciente.

                           A continuación se expone un ejemplo sencillo de una historia clínica completa:
                           •• Nombre: Francisco José.
                           •• Apellidos: Ramírez Pérez.
                           •• Domicilio: C/De la Vega n.º 3, 4.º A, 41000, Sevilla.
                           •• Edad: 79 años.
                           •• Estado civil: casado.
                           •• Profesión: jubilado. Trabajó como arquitecto.

                           Motivo de consulta: disnea súbita de 2 horas de evolución.
                           Antecedentes familiares: sin interés.
                           Antecedentes personales:
                           •• No reacciones adversas medicamentosas.
                           •• Hábitos tóxicos: fumador de 1 paquete diario desde la adolescencia, con un consumo acumula-
                              do de 65 paquetes/año. No consume alcohol ni otros tóxicos.
                           •• Factores de riesgo cardiovascular:
                              -- HTA de largo tiempo de evolución que controla con enalapril, 10 mg, 1-0-0, sin lesiones en
                                  órganos diana.
                              -- Hipercolesterolemia, controlada con simvastatina, 20 mg, 0-0-1.
                              -- No diabético.
                              -- No obesidad.

                               ••   Otras enfermedades:
                                    -- Adenocarcinoma de próstata diagnosticado en 2010, estadio T4N+M+ (metástasis óseas
                                        múltiples), en tratamiento hormonoterápico, en seguimiento por el servicio Oncología.



                                                                                                                                          9
     ECOE. Evaluación clínica objetiva y estructurada


                                     ••   Situación basal: independiente para todas las actividades de la vida diaria. Buen nivel cognitivo.
                                          Buen soporte familiar.

                                     Enfermedad actual: paciente varón de 79 años, con los antecedentes descritos, que acude por cua-
                                     dro de disnea súbita de 2 horas de evolución, que lo ha despertado del sueño, acompañado de dolor
                                     tipo pleurítico (empeora con la inspiración profunda) en campos pulmonares medios izquierdos.

                                     No presentó hemoptisis, ni pérdida de conocimiento ni opresión torácica. No claros síntomas vege-
                                     tativos (náuseas escasas sin vómito asociado, no sudoración).

                                     Comenta además dolor, inflamación y aumento de temperatura en tercio distal de miembro inferior
                                     derecho, desde hace 4 días.

                                     Como antecedente de interés destaca que el paciente lleva encamado 8 días por un esguince de
                                     tobillo, que sufrió mientras jugaba al fútbol con su nieto.



                                      Aunque siempre se haga la anamnesis por aparatos, se suele añadir a la enfermedad actual los datos clínicos
                     Recuerda 2

         ?                            típicos de la enfermedad que se esté sospechando, tanto si están presentes como si están ausentes.



                                     Exploración física: PA: 120/80 mmHg; FC: 110 lpm; SatO2: 91%, sin aportes externos; T.ª: 36,8 ºC; FR:
                                     22 rpm.

                                     Buen estado general. Consciente, orientado, colaborador, bien hidratado y perfundido. Disneico y
                                     taquipneico en reposo y al habla. Sin ingurgitación yugular.
                                     •• Auscultación cardíaca: tonos rítmicos taquicárdicos, sin soplos ni extratonos audibles.
                                     •• Auscultación pulmonar: murmullo vesicular conservado sin ruidos patológicos sobreañadidos.
                                     •• Abdomen: blando, depresible, no doloroso a la palpación superficial ni profunda, no masas ni
                                         megalias ni signos de peritonismo. Ruidos hidroaéreos presentes, no aumentados. No reflujo
                                         hepatoyugular.
                                     •• Extremidades inferiores: miembro inferior izquierdo sin hallazgos. Miembro inferior derecho tu-
                                         mefacto en su tercio distal, eritematoso y caliente al tacto, doloroso a la palpación en pantorrilla.
                                         Signo de Homans positivo en miembro inferior derecho. Pulsos pedios presentes y simétricos.



                                     Juicio clínico: tromboembolismo pulmonar Wells 10, secundario a trombosis venosa profunda.

                                     Pruebas complementarias:
                                     •• Analítica general con hemograma, coagulación (incluidos dímero D), bioquímica con perfil renal
                                         y marcadores de daño miocárdico, gasometría.
                                     •• Electrocardiograma.
                                     •• Angio-TC pulmonar (al ser muy probable el TEP no es necesario esperar a resultados del dímero D).



                                     Tratamiento: anticoagulación terapéutica. Aparentemente no será necesaria la fibrinólisis, ya que
                                     el paciente no presenta (en espera de pruebas complementarias) datos de gravedad (hipotensión,
                                     shock…).



     Bibliografía                    1.   Mcleod J, Douglas G, Fiona N, Robertson C. Exploración clínica.12.ª ed. Barcelona. Editorial Else-
                                          vier, 2011.
                                     2.   Prieto Valuteña JM. Noguer-Balcells: Exploración clínica práctica. 27.ª ed. Barcelona. Editorial
                                          Elsevier, 2011.




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  Tema      03
                                                                                   Técnicas de exploración



3.1. Exploración    A la hora de realizar una exploración cardiovascular no sólo hay que tener en cuenta la ausculta-
cardiovascular     ción, sino también la inspección y la palpación.

                   Con respecto a la inspección, el latido de la punta del ápex del ventrículo izquierdo puede ser visible
                   en el quinto espacio intercostal en la línea medioclavicular, que se evidencia mejor en pacientes del-
                   gados. Cualquier pulsación visible en otra región torácica es anormal; por ejemplo, una auscultación
                   en la región paraesternal superior derecha puede ser sugestiva de aneurisma de aorta ascendente.
                   La palpación de la punta debe iniciarse con el paciente en decúbito supino a 30º y puede potenciar-
                   se apoyando al paciente sobre su costado izquierdo. La dilatación del ventrículo izquierdo hace que
                   el latido de la punta se desplace hacia la izquierda y hacia abajo. Un impulso presistólico palpable
                   corresponde al cuarto ruido cardíaco (4R), que indica la reducción de la distensibilidad del ventrículo
                   izquierdo y la forzada contribución de la contracción auricular al llenado ventricular.

                   La realización de las maniobras comentadas previamente es compleja y poco rentable. Sí que es
                   importante observar el resto de signos de posible fracaso cardíaco, como edema en miembros infe-
                   riores, que se gradan de I a IV según la extensión:

Cap. 4. IV: anasarca.

Además, es importante fijarse en el pulso venoso yugular, pues podría indicar insuficiencia cardíaca,
                   así como insuficiencia tricuspídea, entre otros.



                   3.1.1. Auscultación cardíaca
                   A la hora de realizar la auscultación hay que tener en cuenta los focos cardíacos y su localización.
                   Una auscultación normal consta de un primer ruido, que consiste en el cierre de las válvulas mitral
                   y tricúspide, en ese orden, y un segundo ruido que consiste en el cierre de las válvulas aórtica y
                   pulmonar, también en ese orden. Como norma hay que recordar que se cierran antes las válvulas
                   de las cámaras izquierdas (que están a mayor presión) que las derechas. Entre ambos ruidos debe
                   haber silencio para considerarlo normal. El periodo comprendido entre el 1R y 2R corresponde a la
                   sístole cardíaca (momento en el que están cerradas las válvulas auriculoventriculares) y el periodo
                   comprendido entre el 2R y el 1R es la diástole cardíaca.

                   Los sonidos que se auscultan entre los ruidos cardíacos (1R y 2R) pueden corresponder a clics de
                   apertura o a soplos, que no deberían escucharse en condiciones normales.

                   Para diferenciar 1R de 2R, tómale el pulso al paciente; cuando notes la onda de pulso, ésta estará en-
                   tre ambos ruidos (después del 1R y antes del 2R). Recuerda que la sístole dura menos que la diástole




                                 3.1. Exploración cardiovascular           3.4. Exploración abdominal




                     Contenido
                                 3.2. Exploración pulmonar                 3.5. Exploración oftalmológica
                                 3.3. Exploración neurológica              3.6. Exploración ginecológica




                                                                                                                             11
     ECOE. Evaluación clínica objetiva y estructurada


                                        Los soplos cardíacos se originan por turbulencias del flujo sanguíneo al paso por el orificio valvular.
                                        A modo de resumen, la membrana del estetoscopio ausculta todos los ruidos de alta frecuencia
                                        mientras que los sonidos de baja frecuencia, como por ejemplo, la estenosis mitral o tricúspide,
                                        así como el tercer y el cuarto ruido, se auscultan mejor con la campana. Es necesario recordar que
                                        existen unos focos auscultatorios que representan las zonas donde se escuchan con mayor claridad
                                        los soplos de cada válvula (Figura 1).




                       Figura 3.1


                 Focos auscultatorios




                                        A nivel práctico, para la ECOE, a la hora de auscultar a un paciente como mínimo se tienen que aus-
                                        cultar cuatro focos.

                                        A continuación aparece un repaso de los principales soplos y alteraciones valvulares que podrían
                                        preguntar:
                                        •• Estenosis mitral.
                                        •• Insuficiencia mitral.
                                        •• Estenosis aórtica.
                                        •• Insuficiencia aórtica.



                                        3.1.2. Estenosis mitral
                                        Los hallazgos en la auscultación de la estenosis mitral son (Figura 2):
                                        •• En fases iniciales puede aumentar la intensidad del primer ruido, pero la fibrocalcificación
                                            valvular o aparición de insuficiencia asociada producen su disminución.
                                        •• Existe aumento del componente pulmonar del segundo ruido si hay hipertensión pulmo-
                                            nar.
                                        •• El chasquido de apertura de la mitral se oye en protodiástole cerca del ápex y mejor en
                                            espiración. Cuanto más cercano se encuentre del segundo ruido indica más gravedad
                                            de la estenosis. Puede ser débil en casos de calcificación intensa o insuficiencia aso-
                                            ciada.
                                        •• El soplo diastólico aparece tras el chasquido de apertura, y se ausculta mejor con la campa-
                                            na y en ápex (en caso de ser intenso también en borde esternal izquierdo y axila). La inten-
                                            sidad del soplo no está necesariamente relacionada con la gravedad de la estenosis, pero
                                            sí la duración (es breve cuando la estenosis es leve, y prolongado u holodiastólico cuando
                                            es grave). Si el paciente mantiene ritmo sinusal suele auscultarse un refuerzo presistólico
                                            del soplo.
                                        •• Otros hallazgos acompañantes son: soplo de Graham-Steell (insuficiencia pulmonar) y/o in-
                                            suficiencia tricuspídea en caso de hipertensión pulmonar, datos de valvulopatías asociadas
                                            o soplo sistólico y tercer ruido si se asocia a insuficiencia mitral grave.



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Tema        03                                                                                      Técnicas de exploración




        Figura 3.2


 Auscultación
 de la estenosis mitral




                              3.1.3. Insuficiencia mitral
                              Los datos característicos de la auscultación de la insuficiencia mitral son (Figura 3):
                              •• Disminución de la intensidad del primer ruido.
                              •• Cuando existe hipertensión pulmonar, puede aumentar la intensidad del componente pulmonar
                                  del segundo ruido y producir un desdoblamiento amplio del mismo.
                              •• El tercer ruido indica que el volumen de regurgitación es importante, o lo que es lo mismo, que
                                  la insuficiencia es grave.
                              •• El soplo sistólico se localiza en el foco mitral y suele irradiarse a la axila, aunque a veces lo hace
                                  hacia la base del corazón (según la dirección del chorro de regurgitación). Es intenso y suele ser
                                  holosistólico decrescente. En la insuficiencia mitral aguda grave la existencia de un orificio muy
                                  amplio y la rápida elevación de la presión auricular puede hacer que el soplo sea poco evidente
                                  y corto. En la insuficiencia mitral isquémica crónica también suele ser de baja intensidad.
                              •• Puede detectarse un cuarto ruido en caso de mantener ritmo sinusal, y en ocasiones se oye un
                                  soplo diastólico corto de llenado por hiperaflujo a través de la válvula mitral.



        Figura 3.3


 Auscultación
 de la insuficiencia mitral




                              3.1.4. Estenosis aórtica
                              En la auscultación de la estenosis aórtica destacan los siguientes signos exploratorios (Figura 4):
                              •• Puede haber un clic de apertura de la válvula aórtica en algunos niños y jóvenes con estenosis
                                  aórtica congénita, que desaparece cuando la válvula se vuelve rígida y se calcifica.
                              •• El componente aórtico del segundo ruido suele estar disminuido en intensidad por fibrocalcifi-
                                  cación de los velos. Este componente puede estar retrasado (segundo ruido único o con des-
                                  doblamiento paradójico).
                              •• Cuando el ventrículo se dilata y es disfuncional puede haber tercer ruido.
                              •• Puede existir un cuarto ruido por la hipertrofia ventricular y fallo diastólico.



                                                                                                                                          13
     ECOE. Evaluación clínica objetiva y estructurada


                                               ••   El signo auscultatorio más importante es un soplo sistólico rudo, áspero y de baja frecuencia,
                                                    que comienza un poco después del primer ruido y tiene morfología romboidal (crescendo-dimi-
                                                    nuendo). Se localiza en el foco aórtico, pudiendo irradiarse al hueco supraesternal y carótidas, y
                                                    más raramente al borde esternal izquierdo y a la punta (fenómeno de Gallavardin).


                        Figura 3.4


                 Auscultación
                 de la estenosis aórtica




                                               3.1.5. Insuficiencia aórtica
                                               En la auscultación de la insuficiencia aórtica destacan los siguientes signos exploratorios (Figura 5):
                                               •• La intensidad del componente aórtico del segundo ruido suele estar disminuida.
                                               •• Puede haber tercer ruido y, a veces, cuarto ruido.
                                               •• EI soplo diastólico comienza inmediatamente después del segundo ruido, en decrescendo, de alta
                                                    frecuencia, que se ausculta mejor en espiración y con el paciente inclinado hacia delante en el
                                                    foco aórtico y el accesorio (foco de Erb), aunque cuando la insuficiencia se debe a un aneurisma
                                                    de aorta ascendente puede ser más intenso en el borde esternal derecho. El soplo es en general
                                                    más intenso y más largo cuanto más grave sea la insuficiencia, en caso de ser crónica, pues en
                                                    la aguda suele ser corto por la incapacidad del ventrículo para adaptarse al aumento de volumen
                                                    diastólico, lo que origina una rápida igualación diastólica de presiones en la aorta y el ventrículo.



                        Figura 3.5


                 Auscultación
                 de la insuficiencia aórtica




                                               ••   Puede existir un soplo mesosistólico por hiperaflujo en la válvula aórtica, sin que indique nece-
                                                    sariamente estenosis aórtica orgánica, aunque sea intenso.
                                               ••   Puede mostrarse un soplo mesodiastólico o presistólico, con carácter de retumbo, localizado en
                                                    la punta, por el choque del chorro de regurgitación en la valva mitral anterior en algunos casos,
                                                    denominado soplo de Austin-Flint, que no implica estenosis mitral orgánica sino estenosis mitral
                                                    funcional.



14
        Tema       03                                                                         Técnicas de exploración



                        ••   Existencia de hallazgos propios de la insuficiencia cardíaca y la hipertensión pulmonar.
                        ••   Las maniobras que incrementan la regurgitación aumentan la intensidad del soplo, y las que
                             reducen la regurgitación también disminuyen el soplo.

                             Por último, puede ser interesante que recuerdes el signo de Rivero-Carvallo, que es el aumento
                             de un soplo con la inspiración (maniobra que aumenta la precarga) y que orienta a valvulopatía
                             de origen derecho.



3.2. Exploración        La semiología del aparato respiratorio es muy rica y variada. Sin embargo, para una formación básica
pulmonar                y de cara a enfrentarse a un examen como la ECOE, basta con que se siga una sistemática sencilla:
                        •• Inspección general.
                        •• Palpación.
                        •• Percusión.
                        •• Auscultación.



                        3.2.1. Inspección general
                        Lo primero es observar el aspecto general del paciente, ya que puede empezar a dar pistas acerca
                        de la patología que padece, o la gravedad de la misma. Es importante medir la frecuencia respira-
                        toria, fijarse en el uso o no de la musculatura accesoria, la cianosis central (peribucal) o periférica,
                        respiración paradójica (elevación del diafragma con la inspiración, típico de debilidad diafragmática
                        por fatigabilidad o enfermedades neuromusculares), alteraciones anatómicas, presencia de acro-
                        paquias (neumopatía intersticial, neoplasias, bronquiectasias), flapping (estados hipercápnicos)…
                        Asimismo, conviene conocer algún patrón respiratorio típico:
                        •• Respiración de Kussmaul. Inspiraciones frecuentes y profundas. Típico de acidosis metabólicas
                             como la cetoacidosis diabética (intenta compensar con alcalosis respiratorias).
                        •• Respiración de Cheyne-Stokes. Episodios cíclicos (2-3 minutos) de apnea, seguidos por un
                             aumento progresivo de la frecuencia respiratoria hasta un pico, desde el que vuelve a disminuir
                             hasta una nueva pausa de apnea. Típico de hipertensión intracraneal, encefalitis, encefalopatía
                             hipercápnica. A veces también aparece en la insuficiencia cardíaca izquierda.
                        •• Respiración de Biot. Respiración caótica, completamente irregular. Aparece en hipertensión
                             intracraneal y en la afectación bulbar. Indica mal pronóstico.



                        3.2.2. Palpación
                        La palpación permite demostrar la existencia de un frémito vocal aumentado (neumonía), disminui-
                        do (asma) o ausente (neumotórax).



                        3.2.3. Percusión
                        La percusión mate orienta hacia condensación, derrame pleural o atelectasia, mientras que la per-
                        cusión hipertimpánica se da en el enfisema o el neumotórax.



                        3.2.4. Auscultación
                        Sin duda el pilar fundamental de la exploración respiratoria. Por orden, hay que tener en cuenta:
                        •• Murmullo vesicular. Ruido originado por el paso de aire hasta los alveolos. Está disminuido (hi-
                            poventilación) o ausente (abolición) en la obstrucción (exacerbación EPOC o asma) o afectación
                            pleural (neumotórax o derrame).
                        •• Ruidos sobreañadidos:
                            -- Estridor. Rudo y áspero, preferentemente inspiratorio. Aparece en las obstrucciones por
                                encima de la bifurcación traqueal (ángulo de Louis).
                            -- Roncus. Ruidos groseros producidos por el paso de aire por una vía de calibre mediano-
                                grande con abundante moco. Pueden ser inspiratorios o espiratorios. Típicos de la EPOC.



                                                                                                                                   15
     ECOE. Evaluación clínica objetiva y estructurada


                                                    --   Sibilancias. Ruidos de tonalidad elevada, producidos por el paso del aire, preferentemente
                                                         en espiración, a través de una vía aérea estrechada. Un ejemplo clásico es el asma.
                                                    --   Crepitantes. Originados en los alveolos, inspiratorios. Pueden ser secos (afectación intersti-
                                                         cial, despegamiento) o húmedos (condensaciones neumónicas).
                                                    --   Soplo tubárico. Ruido respiratorio sonoro que se produce cuando el aire circula a través de
                                                         bronquios y bronquiolos rodeados de parénquima pulmonar hepatizado. Aparece en las
                                                         neumonías bacterianas.
                                                    --   Roce pleural. Imita al sonido del roce del cuero. Se produce cuando rozan la pleura parietal
                                                         y visceral. Tiene componente inspiratorio y espiratorio.

                                              ••    Transmisión sonidos vocales. Disminuida/ausente en el derrame pleural, neumotórax y atelec-
                                                    tasia. La transmisión mejora en caso de consolidación parenquimatosa, denominándose bron-
                                                    cofonía (Ej: neumonía). Para determinar el nivel de la consolidación/derrame, se puede pedir al
                                                    paciente que repita "treinta y tres" a la vez que vamos auscultando progresivamente de abajo
                                                    arriba.

                                              En la Tabla 1 se puede ver un resumen de las alteraciones de la exploración torácica en diferentes
                                              circunstancias.



                        Tabla 3.1                  Enfermedad       Inspección               Palpación             Percusión           Auscultación
                                              Reagudización Hiperinsuflación        Frémito vocal disminuido      Timpánica    Espiración alargada
                                              asmática      Uso de la                                                          Sibilantes espiratorios
                 Alteraciones                               musculatura                                                        (+/-espiratorios)
                 de la exploración torácica                 accesoria                                                          Murmullo vesicular disminuido/
                 (modificado de Farreras-                                                                                      abolido
                 Rozman)
                                              Neumotórax        Normal/distensión   Frémito vocal ausente         Timpánica    Murmullo vesicular ausente
                                              (completo)        del lado afectado                                              Transmisiones vocales
                                                                                                                               disminuidas o ausentes
                                              Atelectasia       Normal              Frémito vocal disminuido      Mate         Murmullo vesicular ausente
                                              lobular                               Desplazamiento                             Transmisiones vocales
                                                                                    de los ruidos cardíacos                    disminuidas o ausentes
                                                                                    hacia el lado enfermo
                                              Neumonía          Normal              Frémito vocal aumentado       Mate         Crepitantes inspiratorios
                                                                                                                               húmedos
                                                                                                                               Soplo tubárico
                                              Derrame           Normal              Frémito vocal disminuido      Mate         Murmullo vesicular ausente
                                              pleural                               Desplazamiento                             Transmisión vocal disminuida o
                                                                                    de los ruidos cardíacos                    ausente
                                                                                    hacia el lado contralateral                +/- roce pleural
                                              Fibrosis          Normal +/-          Expansión inspiratoria        Normal       Crepitantes secos inspiratorios
                                              pulmonar          acropaquias         disminuida



     3.3. Exploración                         Tiene que quedar claro que la ECOE de neurología no pretende llegar a un diagnóstico certero. Lo
     neurológica                              que se busca es una exploración ORDENADA para orientar hacia varias posibilidades diagnósticas
                                              (las más frecuentes). Entonces es posible plantear qué prueba será más útil y eficiente. Lo real-
                                              mente importante es describir qué muestra el paciente neurológicamente hablando. La historia
                                              clínica y la exploración física son la clave en esta estación. Es necesario seguir un orden y descri-
                                              bir lo que se ve.

                                              El orden a seguir en la exploración neurológica será: